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jueves, 26 de mayo de 2016

Las Cinco Vías en Santo Tomás

¿Cómo en Santo Tomas lo Relativo justifica la existencia de lo Absoluto?

A modo de introducción es oportuno resaltar que Santo Tomas de Aquino, al momento de probar la existencia de Dios, utiliza cinco vías, las cuales postulan lo siguiente:

-       Vía del Movimiento: El punto de partida de esta vía es el hecho que exista el movimiento, que en este caso no se refiere al movimiento físico.

En este punto Santo Tomás sigue a Aristóteles, sin embargo en el autor medieval el primer motor es Dios. Se trata del principio de causalidad que también se aplica en la segunda vía, pues el movimiento del ser móvil (para que pase de la potencia al acto) requiere de una causa eficaz, ya que "todo ente que se mueve es movido por otro".

En esta vía, se aplica el principio de contradicción ya que el autor realiza las siguientes conjeturas: La potencia no puede darse el acto a sí misma, para que esto ocurra es necesario un ser en acto. Entonces el ente que se mueve (en cuanto tal) está en potencia y el ente que lo mueve (en cuanto tal) está en acto, pues nadie puede estar en acto y en potencia al mismo tiempo y con respecto a lo mismo. Esto implica que nadie puede ser motor y a su vez ser movido en un mismo tiempo. Entonces se requiere de Dios como aquel que se encuentra en acto puro para mover a los demás seres.

Es oportuno indicar que no existe la probabilidad de la regresión al infinito, pues si cuando un ser es motor de otro, puede ser inmóvil o no, si es inmóvil se encontró el primer motor, sino lo es, el que lo movió a su vez puede también tener la misma dualidad. Pero una sucesión de motores móviles trasmitirían el movimiento, pero ninguno sería capaz de explicarlo. Esto se explicó en clases con el ejemplo de solicitar una cantidad de dinero a alguien y si esta no lo tiene entonces que se lo pida a otra y así hasta obtener el dinero, eventualmente se recabará la suma, pero es imposible pensar que esto seguirá infinitamente.

-       Vía de la Causalidad: Es un argumento según el cual toda causa, es causada por el algo anterior, por eso necesitamos una primera causa que no sea causada. En este punto no vamos a explanarnos mucho, porque básicamente su fundamentación lógica es la misma que fue descrita en la primera vía.  El punto de partida de esta explicación es el hecho de la causación, pues existen cosas que dependen de causas eficientes, tanto en su ser sustancial como en sus modos de ser accidentales. 
Esa causa primera es Dios, el ser absoluto que es causa incausada de todo y que es necesario para explicar la existencia de los resto de las cosas.
-       Vía de la Contingencia: Esta vía encuentra asidero conceptual en la noción de contingencia, como aquella particularidad de la no necesidad  del ser, un ser es contingente cuando no es necesario, puede existir o puede no existir.
Para Santo Tomas de Aquino el hecho de que todos los seres del universo sean contingentes y que por lo tanto puedan o no existir, no da sentido de continuidad al mismo. Se requiere de un ser que necesariamente exista, que no sea contingente. De acuerdo con esto el ser contingente es un ser condicionado, mientras que el ser necesario es incondicionado, por ende uno es relativo y el otro absoluto.
-       Vía de los grados de Perfección: Todo lo que existe es más o menos perfecto, es relativo. Necesitamos una perfección absoluta y esa perfección es Dios.
Esta vía se explica porque las cosas del mundo son entes finitos, en desarrollo, perfectibles pero no perfectos. Por ello es necesario un ser absoluto (Dios), que ya es perfecto. El ser de perfección limitada es dependiente, ha debido recibir su perfección de otro (su causa).
La perfección infinita de Dios, como causa primera, se vuelve finita en sus efectos, pues queda limitada por la capacidad de las esencias que lo reciben, sin embargo hay una participación de las mismas en la perfección divina.
-       Vía de orden del Universo: El universo está ordenado, todos los entes tienen fines que se cumplen. Se necesita que haya alguien que ordene el universo, pues la materia no se ordena a sí misma.
Existen seres no inteligentes que obran en vista de un fin, que no se han dado así mismo, sino que la ha recibido de otro ser. Un orden intencional supone la acción de una inteligencia. Ni la causalidad ni la necesidad pueden dar cuenta de ese orden. Por lo tanto el ser sometido a leyes naturales es dependiente, ha debido de recibir sus leyes de otro ser (su causa), el cual si será inteligente.
En consecuencia esta vía permite afirmar que existe una inteligencia ordenadora incondicionada (que existe por si misma), vale decir que existe Dios.


Estas pruebas son razonamientos metáficos, en los cuales se evidencia como lo relativo es necesario para explicar la existencia de lo absoluto. Dios se explica desde el reflejo que deja la creación divina y su presencia en el mundo, en las cosas, en los entes. Así pues, el hecho de la existencia de seres mutables, movibles, perfectibles, contingentes, etc. Es un reflejo de la existencia de Dios.

Estas Cinco Vías de Santo Tomas, es un tipo de argumentación a posteriori, se basa en la observación de fenómenos ya acontecidos, como una prueba o un reflejo de la existencia de Dios.


En otras palabras las cosas del mundo son mutables, temporales y contingentes. Sin embargo el poder absoluto que las hace posible es inmutable, eterno y necesario. La mera verificación de la existencia de esos seres contingentes (y por ende relativos), es una prueba de la existencia de lo absoluto (Dios). Por ello, lo absoluto requiere de lo relativo para justificar su existencia y a su vez lo relativo no podría existir sin lo absoluto, pues el ser absoluto que lo hace posible es la causa primera, es decir, que es la causa (que a su vez no tuvo causa) de todo lo relativo.  

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